Las 10 grandes obras de Antioquia que el gobierno de De La Espriella busca destrabar
Tras cuatro años de retrasos en varios proyectos estratégicos, Antioquia busca que el nuevo Gobierno nacional reactive inversiones clave para fortalecer la conectividad, el transporte, la logística y el desarrollo económico del departamento.
Con el inicio del gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, Antioquia vuelve a poner sobre la mesa un paquete de megaproyectos considerados fundamentales para el desarrollo del departamento. Durante los últimos años, varias de estas iniciativas permanecieron estancadas por falta de recursos nacionales, mientras otras avanzaron gracias al respaldo de la Gobernación, la Alcaldía de Medellín y la inversión privada.
Ahora, gremios, autoridades y empresarios esperan que la nueva administración nacional impulse las obras pendientes y permita acelerar proyectos que son considerados estratégicos para la competitividad regional.
Estas son las diez iniciativas que aparecen como prioridad en la agenda de infraestructura de Antioquia.
1. Completar los tramos pendientes de las autopistas 4G
Aunque la red de autopistas de cuarta generación transformó la conectividad entre el centro del país y Urabá, aún existen varios tramos considerados críticos que no hacen parte de las concesiones actuales.
Entre las obras pendientes figuran:
- Intercambio vial de Primavera.
- Ampliación del puente de Bolombolo.
- Bitúnel en el sector de La Sinifaná.
- Otras conexiones estratégicas.
La inversión requerida supera los $1,8 billones, recursos que permitirían cerrar definitivamente los llamados “baches” del programa 4G.
2. Reactivar el Ferrocarril de Antioquia
Uno de los proyectos históricos del departamento es recuperar el sistema férreo para conectar el Valle de Aburrá con Urabá, el río Magdalena y el río Cauca.
El proyecto también permitiría aumentar la capacidad operativa del Metro de Medellín, especialmente de la Línea A, que se acerca a su límite de capacidad.
Para Antioquia, el ferrocarril es una apuesta logística de largo plazo que permanece pendiente de nuevas inversiones nacionales.
3. Culminar el Túnel del Toyo
Aunque las obras civiles del Túnel del Toyo estarán finalizadas este año gracias al esfuerzo financiero de Antioquia y Medellín, todavía resta instalar todos los sistemas electromecánicos necesarios para su entrada en funcionamiento.
El proyecto logró mantenerse luego de que la Gobernación y el Distrito asumieran contratos inicialmente financiados por la Nación.
Ahora el reto será garantizar la culminación de esta fase para poner en operación el túnel más largo de América.
4. Completar las obras complementarias de Puerto Antioquia
La entrada en funcionamiento de Puerto Antioquia marcó un hito para el comercio exterior colombiano.
Sin embargo, aún hacen falta obras indispensables para aprovechar plenamente esta infraestructura.
Entre ellas se encuentran:
- La vía entre Nueva Colonia y Riogrande.
- La variante para el tránsito exclusivo de carga.
Estas intervenciones permitirían mejorar la movilidad y evitar la congestión en las zonas urbanas del Urabá antioqueño.
5. Resolver el futuro de la antigua concesión Devimed
Tras finalizar la concesión Devimed, quedaron pendientes varios temas relacionados con el mantenimiento de la Autopista Medellín-Bogotá y otras vías del Oriente antioqueño.
Además, existe incertidumbre sobre el destino de $121.692 millones correspondientes a excedentes de la concesión, recursos que estaban destinados a financiar:
- Intercambio vial de la Clínica Somer.
- Obras de acceso a la zona de embalses.
- Retorno a desnivel para San Vicente.
La Gobernación también ha solicitado asumir la administración de varios corredores nacionales.
6. Construir la segunda pista del aeropuerto José María Córdova
El aeropuerto internacional José María Córdova superó hace varios años la capacidad para la cual fue diseñado.
Las proyecciones indican que la terminal podría atender más de 42 millones de pasajeros anuales hacia 2055, por lo que será necesaria una transformación integral.
El proyecto contempla:
- Segunda pista.
- Segunda terminal.
- Nuevas plataformas.
- Obras de acceso.
- Modernización operacional.
La inversión estimada supera los $22 billones.
7. Impulsar las autopistas de quinta generación (5G)
Mientras gran parte del país avanza en proyectos de quinta generación, Antioquia busca recuperar iniciativas que permanecen archivadas.
Una de las más importantes es la Ruta del Agua, que contempla la ampliación a doble calzada del corredor entre El Santuario y Caño Alegre, sobre la Autopista Medellín-Bogotá.
La obra busca mejorar la movilidad hacia el Oriente antioqueño y fortalecer la conexión con el centro del país.
8. Garantizar los recursos del Metro de la 80
El Metro Ligero de la 80 continúa siendo la principal obra de movilidad urbana de Medellín.
Sin embargo, el proyecto enfrenta presiones financieras debido a retrasos en los desembolsos nacionales.
Según las cifras entregadas por el Metro de Medellín, los giros pendientes superaban los $838.000 millones, situación que obligó a respaldar temporalmente la ejecución mediante créditos.
Uno de los principales retos del nuevo Gobierno será normalizar esos pagos para garantizar la continuidad del proyecto.
9. Reactivar grandes proyectos energéticos
Antioquia también espera que el Gobierno impulse nuevos proyectos de generación eléctrica para responder al crecimiento de la demanda nacional.
Entre las iniciativas prioritarias aparece la central hidroeléctrica Espíritu Santo, proyectada con una capacidad cercana a 600 megavatios, además del desarrollo de nuevas pequeñas centrales hidroeléctricas impulsadas por EPM.
Estas inversiones buscan fortalecer la seguridad energética del país durante los próximos años.
10. Modernizar la vía Medellín–Quibdó
La conexión terrestre entre Antioquia y Chocó continúa siendo una de las principales deudas históricas en infraestructura nacional.
Aunque el Invías anunció inversiones cercanas a $253.956 millones para atender puntos críticos, pavimentar tramos y construir nuevos puentes, el proyecto aún requiere mayores intervenciones para garantizar una conexión segura y permanente entre ambas regiones.
Las autoridades regionales esperan que el nuevo Gobierno acelere estas inversiones y convierta esta carretera en un corredor competitivo para el occidente colombiano.
Antioquia espera una nueva etapa para la infraestructura
Con el cambio de gobierno, gremios, empresarios y autoridades locales confían en que varios de estos proyectos puedan salir del papel o recuperar el ritmo de ejecución perdido durante los últimos años.
La expectativa es que las inversiones en infraestructura permitan fortalecer la competitividad del departamento, mejorar la conectividad con otras regiones, facilitar el comercio exterior y generar miles de empleos durante los próximos años, consolidando a Antioquia como uno de los principales motores económicos del país.