23 September, 2026
Economía

Salario mínimo en Antioquia: 5 IMPACTANTES efectos sobre el empleo formal en 2026

Salario mínimo en Antioquia: 5 IMPACTANTES efectos sobre el empleo formal en 2026

Un estudio de la Mesa del Empleo de Antioquia revela el impacto de los aumentos reales del salario mínimo sobre la contratación, los salarios y las oportunidades laborales en el departamento.

El salario mínimo en Antioquia está generando un fuerte debate por sus efectos sobre la contratación formal. Un estudio de la Mesa del Empleo de Antioquia encontró que por cada punto porcentual de aumento real del salario mínimo, la economía del departamento deja de generar una cantidad significativa de puestos de trabajo formales.

La investigación fue elaborada con información de 139.000 empresas y 1,8 millones de trabajadores formales dependientes afiliados a cajas de compensación familiar. El análisis examinó las decisiones de contratación entre enero de 2022 y marzo de 2026.

El estudio concluye que, por cada punto porcentual de aumento real del salario mínimo, Antioquia pierde cerca de 50.000 empleos formales al año. De esa cifra, alrededor de 5.015 corresponden a empleos que se destruyen, mientras que 44.557 puestos que potencialmente podrían haberse creado nunca llegan a existir.

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5 claves del impacto del salario mínimo en Antioquia

1. Cerca de 50.000 empleos formales están en juego

Uno de los datos más contundentes del estudio es el impacto estimado de los aumentos reales del salario mínimo.

Por cada punto porcentual adicional, la economía antioqueña pierde cerca de 50.000 puestos de trabajo formales al año.

Sin embargo, la mayor parte del efecto no aparece en despidos.

Según la investigación, unos 44.557 empleos dejan de crearse, mientras que aproximadamente 5.015 puestos son destruidos.

Esto significa que uno de los efectos menos visibles de un aumento fuerte del salario mínimo puede encontrarse en las vacantes que las empresas deciden no abrir.

2. Las empresas optaron por contratar menos

El estudio encontró que las compañías antioqueñas no respondieron al aumento salarial principalmente mediante despidos masivos.

En cambio, una de las principales respuestas fue congelar vacantes y reducir el ritmo de contratación.

Esta situación afecta especialmente a las personas que están buscando ingresar al mercado laboral formal, ya que encuentran menos oportunidades disponibles.

El fenómeno también puede perjudicar a trabajadores informales que buscan conseguir un empleo con contrato y prestaciones.

3. El salario mínimo aumentó 35 % en términos reales

Entre 2021 y 2026, el salario mínimo nominal en Colombia registró un crecimiento del 88 %, mientras que el aumento real, después de descontar la inflación, fue del 35 %.

Uno de los mayores incrementos se produjo entre 2025 y 2026, cuando el salario mínimo tuvo un aumento nominal del 23 %.

El estudio analiza precisamente cómo este tipo de incrementos modifica las decisiones empresariales y la estructura de los salarios.

La compresión salarial gana terreno

Uno de los conceptos centrales de la investigación es la denominada compresión salarial.

Este fenómeno ocurre cuando se reducen las diferencias entre los ingresos de trabajadores que tienen distintos niveles de experiencia, formación, habilidades o responsabilidades.

Las empresas cumplen con el aumento establecido para quienes reciben el salario mínimo, pero no necesariamente aplican incrementos equivalentes a quienes ganan por encima de ese nivel.

Como resultado, cada vez más trabajadores terminan concentrados alrededor del salario mínimo.

Entre 2021 y 2025, un promedio de 730.000 trabajadores, equivalente al 43 % del total analizado, recibía exactamente un salario mínimo.

Para marzo de 2026, la cifra llegó a 950.000 trabajadores, que representaban el 53 % de los empleos formales estudiados.

4. Menos trabajadores logran subir de nivel salarial

El fenómeno también está afectando la movilidad de los trabajadores.

El estudio encontró que el 70 % de quienes ganaban un salario mínimo en 2025 continuaron en ese mismo rango durante 2026.

Además, la proporción de trabajadores que conseguía pasar a una categoría salarial superior cayó hasta 4,7 %, frente a porcentajes de entre 7 % y 9 % observados anteriormente.

La situación también se observa entre quienes reciben ingresos superiores al mínimo.

Por ejemplo, entre los trabajadores que ganaban entre uno y 1,5 salarios mínimos, el porcentaje que logró mantenerse en esa categoría cayó del 63 % al 48 %, mientras que quienes descendieron al rango del salario mínimo aumentaron del 12 % al 31 %.

5. Las pequeñas empresas son las más vulnerables

Los efectos no son iguales para todas las compañías.

Según la investigación, las grandes empresas mostraron una mayor capacidad para absorber los cambios y no registraron un aumento estadísticamente significativo en la destrucción de empleo.

La situación es diferente para las micro y pequeñas empresas, que cuentan con menores márgenes financieros para enfrentar aumentos en los costos laborales.

El estudio estima que por cada punto porcentual de aumento real del salario mínimo, las pequeñas empresas destruyen alrededor de 1.126 empleos al año.

Además, son precisamente las compañías más pequeñas las que presentan mayores dificultades para abrir nuevas vacantes.

El desempleo también genera preocupación en Antioquia

El mercado laboral antioqueño atravesó un cambio durante el cierre de 2025 y comienzos de 2026.

Según los datos procesados por la Mesa del Empleo, durante el primer trimestre de 2026 la tasa de desempleo llegó a 10,53 % en Antioquia y a 10,38 % en el Área Metropolitana de Medellín.

En ese mismo período, el promedio nacional fue de 9,62 %.

La cifra llamó la atención porque Antioquia había mantenido durante años niveles de desempleo inferiores al promedio nacional.

Construcción, comercio y manufactura, entre los sectores más afectados

El estudio también analizó el impacto de los aumentos salariales según las actividades económicas.

La construcción aparece como uno de los sectores con mayor destrucción directa de empleo.

Por cada punto porcentual de aumento real del salario mínimo, este sector destruye alrededor de 1.647 empleos formales al año y deja de crear unos 9.255 puestos.

En el comercio y reparación de vehículos, el efecto sobre la creación de empleo es todavía mayor.

El sector deja de generar aproximadamente 10.828 empleos formales al año por cada punto porcentual de aumento real del salario mínimo. Además, se calcula una destrucción de unos 774 puestos anuales.

La manufactura, por su parte, registra una destrucción estimada de 751 empleos y deja de crear cerca de 7.417 puestos formales al año bajo la misma condición.

¿Por qué estos sectores son más vulnerables?

Una de las explicaciones está relacionada con la cantidad de trabajadores que reciben exactamente el salario mínimo.

De acuerdo con el investigador Juan Camilo Chaparro, citado por El Colombiano, aproximadamente el 58 % de los trabajadores formales de la manufactura recibía exactamente un salario mínimo entre 2022 y 2025.

En construcción y comercio, la proporción se acercaba al 64 %.

Por esta razón, un aumento importante del salario mínimo puede tener una incidencia mayor en los costos laborales de estas actividades.

El efecto también alcanza a quienes ganan más del mínimo

El impacto no se limita a quienes reciben el salario mínimo.

Cuando las empresas incrementan de manera obligatoria los salarios más bajos, pero aplican aumentos menores a quienes están por encima del mínimo, las diferencias entre categorías salariales comienzan a reducirse.

Eso es precisamente lo que los investigadores denominan compresión salarial.

A largo plazo, advierten que esta situación puede generar dificultades para retener talento, atraer trabajadores calificados y mantener incentivos para la formación laboral.

¿El aumento del salario mínimo provoca despidos masivos?

Los resultados del estudio apuntan a una respuesta diferente.

Durante los primeros meses de 2026 no se registró un despido masivo de trabajadores que ganaban el salario mínimo.

Las empresas realizaron los incrementos establecidos por ley, pero administraron los costos salariales reduciendo los aumentos para empleados que ya estaban por encima del mínimo y limitando la creación de nuevas vacantes.

Por eso, el efecto puede resultar menos visible que una ola de despidos.

El problema aparece principalmente en la menor cantidad de oportunidades nuevas para quienes buscan empleo.

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El debate sobre el próximo salario mínimo

Los resultados vuelven a poner sobre la mesa la discusión sobre cómo deben determinarse los futuros incrementos del salario mínimo.

El investigador Juan Camilo Chaparro señaló que los próximos aumentos deberían considerar factores como la inflación causada y el crecimiento de la productividad laboral.

El objetivo sería encontrar un equilibrio entre mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores y evitar que los costos laborales terminen reduciendo las posibilidades de contratación formal.

La propuesta de la Mesa del Empleo

La Mesa del Empleo de Antioquia plantea revisar el mecanismo mediante el cual se discuten los incrementos del salario mínimo.

La propuesta apunta a fortalecer el componente técnico de las negociaciones e incluir en la discusión a sectores que actualmente no tienen una representación directa, como desempleados, trabajadores informales y microempresarios.

El propósito es encontrar un punto de equilibrio que permita aumentar los ingresos de los trabajadores sin frenar la generación de empleo formal.

Un reto para Antioquia

El estudio deja una conclusión relevante para el departamento: el debate sobre el salario mínimo en Antioquia no solamente está relacionado con cuánto reciben los trabajadores, sino también con cuántas nuevas oportunidades laborales pueden generarse.

Los datos muestran que los aumentos salariales pueden producir efectos diferentes dependiendo del tamaño de la empresa, el sector económico y la posición del trabajador dentro de la escala salarial.

Mientras las grandes empresas tienen mayor capacidad para absorber los costos, las micro y pequeñas compañías enfrentan mayores dificultades.

El desafío para los próximos años será encontrar una fórmula que permita mejorar los ingresos laborales, conservar la competitividad empresarial y ampliar el empleo formal.

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Andres Celeste

Periodista antioqueño con más de cuatro décadas recorriendo las calles y contando la realidad de Medellín. Apasionado por la cultura urbana, el periodismo de campo y las historias que transforman a la región donde otros solo ven rutina.

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