Hidroituango avanza en sus nuevas unidades mientras Colombia se prepara para un posible riesgo de apagón
EPM avanza en la instalación de las unidades 5, 6, 7 y 8 de Hidroituango, que aportarían 1.200 megavatios adicionales al sistema eléctrico nacional. El proyecto también busca elevar el nivel del embalse para fortalecer las reservas de agua ante el fenómeno de El Niño.
La hidroeléctrica Hidroituango entró en una etapa decisiva para el futuro energético de Colombia. Mientras el país enfrenta un escenario de preocupación por los bajos niveles de los embalses y la llegada del fenómeno de El Niño, EPM avanza en la construcción e instalación de las cuatro unidades de generación que todavía faltan para completar el megaproyecto.
De acuerdo con la información más reciente de EPM, Hidroituango registra un avance global superior al 95 % y las unidades 5, 6, 7 y 8 avanzan en diferentes frentes de construcción y montaje. Cuando estén operativas, estas unidades permitirán incorporar otros 1.200 megavatios de capacidad de generación al sistema eléctrico colombiano.
El avance adquiere especial importancia en un momento en el que las autoridades y empresas del sector energético analizan medidas para evitar que las condiciones climáticas y el aumento de la demanda terminen provocando un racionamiento de energía en Colombia.
Hidroituango tendrá 1.200 MW adicionales
Actualmente, las primeras cuatro unidades de Hidroituango se encuentran en operación. Con ellas, la central ya representa uno de los principales aportes de generación hidroeléctrica del país.
La segunda etapa contempla las unidades 5, 6, 7 y 8, cuya construcción se desarrolla en el costado sur de la casa de máquinas.
Según el cronograma vigente, la unidad 5 está proyectada para entrar en operación en noviembre de 2027 y la unidad 6 en diciembre del mismo año, aunque EPM contempla la posibilidad de adelantar su puesta en funcionamiento al tercer trimestre de 2027 si los trabajos mantienen el ritmo actual.
La octava unidad, por su parte, está prevista para entrar en operación durante el primer semestre de 2028.
La entrada progresiva de estas unidades permitirá que Hidroituango aporte otros 1.200 MW al sistema eléctrico nacional.
¿Por qué Hidroituango es clave ante el riesgo de apagón?
El papel de la hidroeléctrica adquiere mayor relevancia ante las condiciones climáticas proyectadas para Colombia.
EPM y otros actores del sector energético han advertido sobre los efectos que podría tener un fenómeno de El Niño prolongado, caracterizado por menores lluvias y reducción de los caudales que alimentan los embalses.
En ese escenario, contar con una mayor reserva de agua se convierte en un factor estratégico para mantener la generación de energía.
Hidroituango puede desempeñar un papel fundamental porque su embalse permite almacenar agua y utilizarla posteriormente para generar electricidad durante los periodos de menores aportes hídricos.
La preocupación no es nueva. EPM había ubicado previamente en nivel naranja el riesgo de racionamiento energético ante el incremento del consumo y las condiciones de los embalses.
ANLA autorizó almacenar más agua
Uno de los cambios más importantes para Hidroituango se produjo recientemente con una decisión de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).
La entidad autorizó temporalmente una modificación de la regla de operación del embalse, permitiendo que la central pueda guardar más agua del río Cauca de la que recibe, bajo condiciones determinadas.
La medida busca que Hidroituango pueda aumentar progresivamente sus reservas antes de que lleguen los meses de menores aportes hídricos asociados al fenómeno de El Niño.
Según la información de Hidroituango, esta autorización tendrá seguimiento permanente y estará vigente hasta que se normalicen las condiciones hidroclimáticas o, como máximo, hasta julio de 2027.
El objetivo es alcanzar la cota 420
El embalse de Hidroituango se encuentra actualmente cerca de la cota 408 metros sobre el nivel del mar, pero EPM busca elevarlo hasta la cota 420, que corresponde a su capacidad máxima de almacenamiento.
La empresa espera aprovechar el periodo de mayores caudales del río Cauca entre septiembre y noviembre para avanzar en este proceso.
El incremento permitiría almacenar aproximadamente 390 millones de metros cúbicos adicionales de agua, fortaleciendo la reserva energética para enfrentar los meses secos.
Sin embargo, el proceso debe realizarse de manera gradual y controlada.
El proyecto también adelanta trabajos de remoción de cobertura vegetal y manejo de fauna en las áreas que serán inundadas con el aumento del nivel del embalse.
¿Qué tienen que ver las nuevas unidades con la seguridad energética?
La importancia de las unidades 5 a 8 no se limita a aumentar la capacidad instalada.
Su entrada en operación permitirá que Colombia cuente con una mayor capacidad de generación hidroeléctrica y, por lo tanto, con una fuente adicional para responder a escenarios de alta demanda.
El proyecto contempla que las cuatro unidades restantes aporten 1.200 MW adicionales, que se sumarán a los 1.200 MW correspondientes a las primeras cuatro unidades.
Cuando Hidroituango opere completamente, la central tendrá una capacidad instalada de aproximadamente 2.400 MW.
Esta capacidad convierte al proyecto en una pieza estratégica dentro de la matriz energética colombiana.
Los trabajos avanzan en las cavernas
En las últimas semanas, los equipos de EPM han concentrado esfuerzos en la instalación de grandes componentes electromecánicos dentro de las cavernas de la central.
Entre las estructuras instaladas se encuentran enormes piezas de acero asociadas con las cámaras de espirales de las nuevas unidades.
Algunas de estas estructuras tienen alrededor de 15 metros de diámetro y 250 toneladas de peso, lo que da una dimensión de la complejidad de los trabajos que se desarrollan bajo tierra.
El avance constructivo de esta etapa ya alcanza alrededor del 52 %, de acuerdo con el reporte más reciente citado por El Colombiano.
Hidroituango también aporta energía actualmente
Aunque las cuatro unidades restantes todavía están en construcción, Hidroituango ya es un actor fundamental para la generación eléctrica nacional.
Durante el primer semestre de 2026, la central generó cerca de 4.800 GWh, equivalentes aproximadamente al 11 % de toda la energía producida en Colombia durante ese periodo.
Esto significa que el proyecto ya cumple una función importante dentro del sistema eléctrico incluso antes de alcanzar su capacidad máxima.
Con las nuevas unidades, el aporte podría aumentar considerablemente.
¿Colombia está ante un apagón?
Aunque existe preocupación por las condiciones energéticas, es importante diferenciar entre riesgo de racionamiento y un apagón confirmado.
Las advertencias de EPM y de otros actores del sector están relacionadas con un escenario de menores reservas hídricas, aumento del consumo y condiciones climáticas adversas.
Por ahora, el objetivo de las medidas adoptadas es precisamente evitar llegar a una situación de racionamiento.
La posibilidad de almacenar más agua en Hidroituango representa una de las estrategias para aumentar el margen de seguridad del sistema frente a los meses de sequía.
Hidroituango, una pieza clave para Colombia
El futuro energético del país estará estrechamente relacionado con la capacidad de responder a los efectos de El Niño, controlar el consumo y mantener suficientes reservas en los embalses.
En este escenario, Hidroituango tiene dos frentes estratégicos.
Por un lado, EPM trabaja para aumentar la cantidad de agua almacenada en el embalse hasta la cota 420. Por otro, avanza en la construcción de las cuatro unidades que permitirán sumar 1.200 MW adicionales al sistema.
Si los cronogramas se cumplen, entre 2027 y 2028 Colombia tendrá progresivamente una Hidroituango mucho más cerca de su capacidad total.
Mientras tanto, las autoridades y las empresas del sector energético deberán continuar monitoreando las condiciones climáticas, los niveles de los embalses y el comportamiento de la demanda para evitar que el escenario de sequía termine afectando el suministro eléctrico del país.