23 September, 2026
Judicial

Los 103 capos de Itagüí fueron repartidos en ocho cárceles: estos son los destinos

Los 103 capos de Itagüí fueron repartidos en ocho cárceles: estos son los destinos

El Gobierno de Abelardo de la Espriella ordenó dispersar a los internos de alto perfil que permanecían en la cárcel La Paz de Itagüí. La medida busca evitar que continúen ejerciendo influencia desde un mismo centro penitenciario.

Los 103 capos de Itagüí que permanecían recluidos en la cárcel La Paz fueron trasladados a diferentes establecimientos penitenciarios de alta seguridad del país por orden del presidente Abelardo de la Espriella. La decisión, ejecutada tras la llegada del nuevo Gobierno, buscó romper la concentración de poder que varios de estos internos habían mantenido desde el penal antioqueño.

Entre los privados de la libertad trasladados se encuentran reconocidos cabecillas como alias Douglas, Tom, Carlos Pesebre y El Indio, vinculados a estructuras criminales del Valle de Aburrá. Según CAMBIO, los 103 internos quedaron distribuidos en ocho cárceles del país, todas con áreas destinadas a personas privadas de la libertad consideradas de alto perfil.

¿Por qué fueron trasladados los 103 presos de Itagüí?

La decisión responde a una estrategia de seguridad enfocada en impedir que determinados cabecillas continúen concentrando capacidad de influencia desde un mismo establecimiento penitenciario.

Durante años, la cárcel La Paz, ubicada en Itagüí, fue escenario de la presencia simultánea de antiguos jefes de organizaciones criminales, integrantes de estructuras del Valle de Aburrá y personas relacionadas con procesos de negociación adelantados durante el Gobierno anterior.

El problema para las autoridades no estaba únicamente en la permanencia de los internos en prisión, sino en la posibilidad de que algunos conservaran canales de comunicación e influencia sobre organizaciones que operaban fuera del penal.

Por eso, una de las primeras decisiones del Gobierno de Abelardo de la Espriella, después de asumir el poder el 7 de agosto, fue ordenar el traslado de estos privados de la libertad.

¿A qué cárceles fueron enviados?

La información conocida sobre el operativo señala que los 103 presos de la cárcel de Itagüí fueron distribuidos en ocho establecimientos penitenciarios del territorio nacional.

Entre los destinos reportados están el Complejo Carcelario de Bogotá, El Pedregal en Medellín, la cárcel de Girón, La Tramacúa en Valledupar, establecimientos penitenciarios de La Dorada y Palmira, Picaleña y El Barne, en Boyacá.

La dispersión busca evitar que los cabecillas permanezcan concentrados en una misma prisión y reducir las posibilidades de coordinación entre integrantes de diferentes estructuras.

¿Quiénes estaban entre los trasladados?

Entre los nombres más conocidos aparecen José Leonardo Muñoz Martínez, alias Douglas, señalado como histórico cabecilla de La Terraza, y Juan Carlos Mesa Vallejo, alias Tom o Carlos Chata, relacionado con La Oficina.

También fueron trasladados otros integrantes de estructuras criminales con presencia en el Valle de Aburrá, algunos de los cuales habían adquirido protagonismo durante los procesos de diálogo impulsados bajo la política de Paz Total del Gobierno de Gustavo Petro.

La presencia de estos internos en La Paz había convertido al penal en un punto de especial atención para las autoridades.

¿Qué antecedentes rodean a la cárcel de Itagüí?

La decisión del nuevo Gobierno ocurre después de varios episodios que pusieron bajo la lupa las condiciones en las que permanecían algunos internos de alto perfil.

Uno de los hechos más polémicos ocurrió el 8 de abril de 2026, cuando se realizó un concierto de Nelson Velásquez dentro del establecimiento penitenciario. El episodio generó cuestionamientos sobre los beneficios y permisos concedidos a determinados privados de la libertad. La Fiscalía y la Procuraduría adelantan investigaciones relacionadas con las irregularidades denunciadas alrededor de ese caso.

El episodio incrementó la discusión sobre el nivel de control que existía dentro de la cárcel y sobre la posibilidad de que algunos internos conservaran privilegios o capacidad de influencia.

¿Qué busca el Gobierno con la dispersión?

La administración de Abelardo de la Espriella pretende que los cabecillas dejen de compartir un mismo espacio penitenciario y, con ello, reducir la posibilidad de que puedan mantener estructuras de coordinación desde las cárceles.

La medida también marca un cambio frente al tratamiento que habían recibido algunos de estos internos durante los procesos de diálogo desarrollados en el Gobierno anterior.

Para Antioquia, el traslado representa un movimiento significativo dentro de la estrategia contra las estructuras criminales que tienen presencia en el Valle de Aburrá.

Ahora, el desafío para las autoridades será garantizar que la dispersión penitenciaria tenga un efecto real sobre la capacidad de coordinación criminal y que los nuevos centros de reclusión mantengan controles suficientes para evitar que estos internos continúen ejerciendo influencia desde prisión.

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Andres Celeste

Periodista antioqueño con más de cuatro décadas recorriendo las calles y contando la realidad de Medellín. Apasionado por la cultura urbana, el periodismo de campo y las historias que transforman a la región donde otros solo ven rutina.

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